Una de mis aficiones más peculiares en verano es dar paseos por la playa, e ir descubriendo conchas de todos los tamaños, formas, texturas y colores. Mi hija ha heredado esa pasión y juntas este verano hemos recopiladao unas cuantas conchas para hacer manualidades. Mientras ella pintaba sus pequeñas conchas con acuarelas, yo pegaba otras cuantas en un antiguo marco, que hasta el momento estaba en un cajón. Cobró vida al instante:
Me faltó tiempo para pegar otras cuantas conchas en un viejo espejo exterior, un tanto gastado por las inclemencias del tiempo. Pero ese ya os lo enseñaré otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario