El procedimiento es muy sencillo:
Ponemos la botella boca abajo en un recipiente que después podamos tirar (bandejas del supermercado donde viene la carne, las verduras, ect). A continuación, cogemos un bote de pintura y lo vamos derramando sobre la botella, hasta que tenga una capa uniforme de color. Dejar secar un par de horas, y listo.


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